viernes, 29 de mayo de 2015

LA VICTIMIZACIÓN Y EL CAOS EN ESTOS DÍAS.

"Vivimos en una sociedad de la victimización, 

donde la gente es mucho más cómodo ser víctimas de realmente ponerse de pie por sí mismos".

Marylin Mason.


Ya en la recta final de este proceso electoral, se han venido dando muchos

procesos, unos ya vistos, otros escondidos y los demás dedicados a no dar 

buenas propuestas o recurrir al mesianismo o las propuestas fuera de la realidad, 

que solo ofrecen atole con el dedo al electorado que confía en ellos para que sea 

sean sus gobernantes, creando visiones totalmente adversas, fueras de realidad, 

idealizando escenarios para llamar la atención, creando psicosis, miedo, enojo 

entre la población.

Y es que es tanta la desesperación para llamar la atención de los demás que 

recurren a cualquier método para llegar a la victimización, para que todos los días, 

aprovechar la justificación, de lo que ya se sabe (y de seguro) será una derrota 

adelantada, que en lugar de dedicarse a continuar con esa estrategia inicial (que 

de seguro fue un verdadero fiasco) recurre a trucos baratos para crear caos en el 

caos, y desde ahí (según ellos) salir ganadores en la contienda electoral, creo que 

en eso vamos de mal en peor, porque eso no es propuesta para mejorar entornos, 

es solo hacer leña del árbol caído.

Pero tal parece que todo eso obedece a manuales de procedimiento, dictamos por 

mentes reaccionarias de las fuerzas oscuras retrogradas, que abonan al 

oscurantismo para crear momentos de incertidumbre, inmovilizar el voto y no 

seguir generando movilidad cívica de acuerdo a sus preferencias o creencias 

políticas a favor de su candidato.

La victimización es una de las maneras que tienen los oscurantistas de 

convertirnos en sujetos pasivos, asustados, dependientes y sumisos. Es una de 

las formas más eficaces para ejercer poder. El poder que se ejerce desde una 

forma de pensar, una forma de pensar hegemónica como es la pretensión de la 

estructura que solo imagina cosas, las corre mediante el rumor, las instala y las 

ejecuta, cuando se descubre la mentira es demasiado tarde y solo acarrea enojo y 

malestar. Crear esa forma es crear subjetividad.

Las instituciones sociales refuerzan el sentimiento de victimización en cada una de 

nosotros a la vez que dirige estos sentimientos en direcciones que refuerzan la 

dependencia en seguir creyendo rumores. 

No hay mejor sistema que contar el rumor entre la población con historias de 

amenazas de gente que no existe, pero que cobra una gran fuerza en cada 

cabeza a través del miedo. A pesar de que las historias tienen normalmente una 

base real, son presentadas claramente para fortalecer la sensación de miedo. 

Cada una de estas ideologías refuerza la idea de victimización y canaliza la 

energía de los individuos, sin hacer un examen de la sociedad en su totalidad ni 

romper con su rol que sólo la reproduce. 

Creo que somos más lo que no debemos dejarnos y hacer a un lado este tipo de 

actividades que nada abonan a mejorar las condiciones de los entornos en donde 

estamos, vale la pena exigir mucho a cada uno de esos desesperados que solo 

buscan ganar votos, apelando a la compasión de los demás, dejando a un lado la 

propuesta y apostando al miedo de los demás para crear un modelo de 

victimización, que sólo reproduce mecanismos de dependencia para curarse en 

salud, sin crear conciencia y solo (según ellos) según ellos alzarse con la victoria, 

una victoria que ni les va a llegar, solo radicalizará más actividades para meter 

miedo y hará crecer el rumor sobre una realidad fantasma, acarreada desde lo 

más falso de la falsedad posible.

A estas alturas del partido, "el experto en el arte de la guerra vence al enemigo sin 

combatir, toma las ciudades sin asaltarlas y derroca al Estado sin campañas 

prolongadas".

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